Caracas.- El programa de Gas Natural para Vehículos en Venezuela pareciera estar a las puertas de una reimplantación puesto que varias comisiones del Ente Nacional de Gas y del Ministerio de Energía y Petróleo han sido nombradas para estudiar nuevamente su viabilidad, indicaron fuentes oficiales.
El análisis del tema ha ganado interés en esferas de la opinión pública luego que voceros oficiales, interpelados por una comisión especial de la Asamblea Nacional, afirmaron que el país eliminará la producción de gasolina con plomo dejando sólo la formulación premiun sin plomo de 97 octanos, en el mercado interno.
Esta decisión afectaría por lo menos el 50% de la flota de transporte público venezolano, estimada en unas 400 mil unidades la mayoría de ellas de modelos anteriores a 1999 que usan gasolina con plomo especialmente en zonas de la provincia.
También influiría en un porcentaje importante del parque automotor nacional, calculado en 2.5 millones de autos, puesto que implicaría la desaparición de un tipo de gasolina barata y la migración de un segmento de un 65% hacia una oferta única.
La población automotriz venezolana se ha cambiado con los modelos desde el 2000, al uso de la gasolina sin plomo a un promedio de 150-200 mil unidades anuales.
Venezuela sigue teniendo una de las gasolinas más baratas del mundo a un costo de aprox., dos centavos de dólar USA por litro.
Los entendidos estiman que es este elemento migratorio lo que podría abrir la puerta a la aplicación del programa GNV en Venezuela y no un aumento a precios internacionales de la gasolina en el mercado interno.
Actualmente Venezuela tiene un acuerdo con Petroleo Brasileiro (Petrobras) para analizar el suministro de etanol a Petróleos de Venezuela (PDVSA), entidad que utilizaría el compuesto de químico formado por fermentación o síntesis de la caña de azúcar y el maíz como un antidetonante para incorporarlo a la producción de gasolinas sin plomo.
Venezuela es el único país de América del Sur que aún expende comercialmente gasolina con plomo que añade el Tetraetilo como antidetonante, un compuesto que compromete la calidad del aire y la salud humana y que ha sido prohibido en casi todas las naciones.
Un subsidio estatal impulsó el programa de GNV en Venezuela bajo obligatoriedad en nuevas licencias del transporte público, hasta 2001.
Las últimas estadísticas publicadas por medio especializado Magazine AutoGas de Caracas, cuentan 52.000 autos convertidos y una red de 140 estaciones de reaprovisionamiento pero la cifra se estancó luego de abolirse el subsidio y el consumo de gas natural comprimido para vehículos no llega a los 5 millones de metros cúbicos al mes por lo que se considera que apenas unos 6 mil usuarios sigan abonados al sistema.